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Ruta de los Molinos de Petán y Deva

Los molinos de agua fueron sin duda uno de los inventos preindustriales más sofisticados. En la edad media, las gentes de A Cañiza desarrollaron una necesaria hacienda molinera aprovechando los cientos de corrientes de agua que discurren por su territorio, procedentes sobre todo del río principal: el Deva. Por ello la recuperación de estas edificaciones tradicionales, que constituyen uno de los legados más representativos de la arquitectura popular gallega de siglos pasados, sirven para ampliar nuestros conocimientos y participar de la sabiduría de nuestros antepasados.

 Rutas turísticas como la de los Molinos de Petán y Deva nos recuerdan que antaño estas modestas instalaciones eran una de las principales fuentes de abastecimiento para los lugareños.

 

RUTA DE LOS MOLINOS

Ruta de los Molinos de Petán

Trayecto: 5 Km.

Ruta circular

Inicio recomendado: Lugar de Aldeiña (Petán)

Tiempo aproximado: 2 horas

Dificultad: baja

 

Ruta de los Molinos de Deva

Trayecto: 8 km.

Ruta circular

Tiempo aproximado: 3 horas

Dificultad: media

 

Particularidades: el recorrido de las dos rutas es por caminos de tierra antiguos  con abundante vegetación. Discurren paralelas al cauce del río Deva.

 Siguiendo el río nos iremos adentrando en parajes frondosos salpicados de molinos harineros y de fuentes naturales. Puede realizarse en cualquier estación del año si el tiempo acompaña.

 Recomendaciones: es conveniente informarse antes de emprender una marcha y lo idóneo es ir acompañado de guías que conozcan bien cada zona. Pueden recabar información en el Ayuntamiento de A Cañiza (986651000) o contactando con la Comunidad de Montes de Petán  ( solicitar el teléfono en el Ayuntamiento)

 

Historia

 Los molinos de agua fueron sin duda uno de los inventos preindustriales más sofisticados. En la edad media, las gentes de A Cañiza desarrollaron una necesaria hacienda molinera aprovechando los cientos de corrientes de agua que discurren por su territorio, procedentes sobre todo del río principal: el Deva.

 Los molinos de agua, aprovechando la energía del río, abastecían a barrios y familias enteras de harina de distintos cereales. La producción de los molinos se incrementó a partir del siglo XVII gracias a la extensión del cultivo de maíz, procedente de América. Aunque tardía en Galicia, con la llegada de la revolución industrial estos ingenios fueron poco a poco quedando arrinconados en las orillas fluviales más recónditas, sepultados por la vegetación salvaje.

  Por ello la recuperación de estas edificaciones tradicionales, que constituyen uno de los legados más representativos de la arquitectura popular gallega de siglos pasados, sirven para ampliar nuestros conocimientos y participar de la sabiduría de nuestros antepasados.

 Rutas turísticas como la de los Molinos de Petán y Deva nos recuerdan que antaño estas modestas instalaciones eran una de las principales fuentes de abastecimiento para los lugareños.

 Siguiendo el río podremos rememorar aquellos tiempos conociendo de primera mano el engranaje de estos molinos y apreciando la alta densidad de los mismos en las orillas del Deva, incluso podremos observar sus mecanismos, ya que alguno está habilitado.

  La ruta es también un ejercicio botánico, pues descubriremos un extenso muestrario de árboles autóctonos en un corto trecho.

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